Con el regreso de Trump, viajar a Estados Unidos genera incertidumbre por visados y tarifas. Aun así, informarse permite planificar y aprovechar las oportunidades de vivir la experiencia americana...
Menos turistas europeos
Cada vez son menos los viajeros que cruzan el Atlántico hacia EE. UU. Algunos informes apuntan a una caída de casi un 17% en llegadas desde Europa en 2025. La percepción de un clima político hostil y los controles fronterizos más rigurosos hacen que muchos turistas opten por destinos alternativos, más tranquilos o cercanos.
Un golpe económico real
Menos visitantes significa menos ingresos. Analistas estiman que Estados Unidos podría perder entre 29 y 64 mil millones de dólares este año. Hoteles, aerolíneas, restaurantes y parques temáticos sienten ya el impacto. Además, se pone en riesgo el empleo en un sector que históricamente ha generado millones de puestos de trabajo.
Obstáculos y preocupaciones
El nuevo “Visa Integrity Fee” encarece los visados, lo que desanima a los turistas.La sensación de que EE. UU. es un país menos seguro o acogedor preocupa a familias y viajeros individuales.Algunos gobiernos europeos incluso han emitido recomendaciones sobre posibles controles fronterizos más estrictos.
Consecuencias para la industria turística
Reservas hoteleras y vuelos internacionales en descenso.Ciudades y estados muy dependientes del turismo internacional sufren pérdidas notables.Riesgo de hasta 170.000 empleos turísticos si esta tendencia persiste.Necesidad de diversificar la oferta y atraer turistas nacionales o de otras regiones del mundo.
¿Por qué los europeos dudan?
Miedo a experiencias incómodas o complicadas en aeropuertos y fronteras.Mayor coste de viaje por los visados y tasas adicionales.Alternativas seguras y atractivas, como Canadá, Asia o África.La imagen internacional de EE. UU. se percibe más cerrada y restrictiva.
Caminos para recuperar la confianza
Para que los turistas regresen:Revisar los costes de visado y simplificar trámites.Promover campañas de hospitalidad y seguridad.Fomentar el turismo interno para compensar la caída de visitantes internacionales.Incentivar experiencias sostenibles y auténticas que atraigan viajeros conscientes y curiosos.
El turismo en Estados Unidos atraviesa un momento complicado con el regreso de Trump, pero no todo está perdido. Aunque los europeos dudan, existen oportunidades para quienes planifican, buscan experiencias auténticas y saben cómo aprovechar los recursos disponibles. Con estrategias inteligentes, EE. UU. puede recuperar su brillo como destino internacional y seguir siendo un motor económico clave.




