Aeropuertos en movimiento, maletas rodando y miradas curiosas frente a los paneles de salida. Viajar en 2026 ya no es solo cambiar de lugar, es cambiar de perspectiva. Tras años de transformaciones globales, los viajeros buscan hoy destinos que ofrezcan sentido, autenticidad y emoción.
La jornada se plantea como un espacio de análisis en torno a los principales retos de la industria turística.
Cada mes de febrero, el turismo cambia de ritmo. Las prisas del día a día dejan paso a las escapadas en pareja y a los viajes pensados para compartir.
Turismo global y economía de Estados Unidos: cuando la confianza del viajero se convierte en un activo estratégico
Proteger y regenerar la naturaleza y la cultura no es frenar el turismo, es garantizar su futuro
Miami La emoción ya se respira en las calles de Nueva York, Los Ángeles y las ciudades sede: la Copa del Mundo 2026, coorganizada por Estados Unidos, Canadá yMéxico, promete convertir al país en un gigantesco escenario turístico.
El Super Bowl no es solo un partido. Es una ola humana, una vitrina mundial, una experiencia sensorial única que transforma temporalmente la ciudad anfitriona en un gigantesco escenario de deporte, fiesta y economía.
Washington Desde que Donald Trump regresó a la presidencia, la atmósfera en aeropuertos como JFK en Nueva York o LAX en Los Ángeles ha cambiado.
En los Alpes italianos, el invierno se vive de otra manera. A medida que se acercan los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, Italia ha ido transformando su modelo turístico sin hacer demasiado ruido, pero con una idea muy clara: aprovechar el evento para reforzar su atractivo a largo plazo, no solo para dos semanas de competición.
En pleno invierno, cuando la nieve cubre las montañas y la atención del mundo entero se concentra en un mismo lugar, los Juegos Olímpicos de Invierno cambian por completo la vida de un territorio.
La neurodivergencia tiene un impacto importante en el sector del turismo y el sector todavia no ha visto su incidencia.
Como profesional del turismo con más de 16 años de trayectoria y como madre de un hijo con TDAH y otro con Altas Capacidades, sé que, para millones de viajeros neurodivergentes, la experiencia de viaje empieza siendo un desafío mucho antes de subir al avión. Esa frase resume una verdad silenciosa: la industria turística aún no comprende del todo las necesidades de estos viajeros. El estrés sensorial no es una molestia; es una barrera. Mayormente, esta es la razón, por la que optamos renunciar a viajar. Pero, lejos de verlo como una limitación, debemos considerarlo como una gran oportunidad que estamos dejando pasar, tanto en lo social como en lo económico.
La neurodivergencia abarca condiciones como el autismo, TDAH, dislexia, alta sensibilidad, y muchas otrasformas de procesar el mundo. Son personas que viajan, consumen y trabajan, pero que encuentranobstáculos "invisibles" en su experiencia turística. Mi perspectiva como experta me confirma algo: la falta deprevisibilidad es el principal impedimento. En la industria, estas barreras suelen manifestarse como ruido o estímulos excesivos, cambios inesperados en itinerarios o tiempos de espera, iluminación o aromas fuertes, comunicación ambigua o compleja, y falta de capacitación o empatía del personal. No hace falta un gran presupuesto para mejorar esto. Hace falta entender primero y actuar después.
La accesibilidad universal ya no puede verse como un coste social, sino como una inversión estratégica conretorno garantizado. A nivel global, la ONU Turismo estima que el mercado de Turismo Accesible (que engloba a personas con discapacidad, adultos mayores y viajeros con necesidades de previsibilidad) es un mercado de $1.3$ billones de dólares con una tasa de crecimiento anual del $15\%$. Este no es un nicho; esun motor de crecimiento. Este segmento es rentable porque los viajeros con necesidades especiales, como los neurodivergentes, rara vez viajan solos. Suelen ir acompañados por 2 o 3 personas, lo queautomáticamente triplica o cuadriplica la decisión de compra de ese grupo. Si una persona se siente segura, el grupo entero elige y regresa al mismo proveedor. Además, este segmento busca proveedores confiables alargo plazo, lo que se traduce en fidelización extrema y desestacionalización, ya que viajan fuera detemporada alta para evitar aglomeraciones. Finalmente, la seguridad y la previsibilidad generan recomendaciones boca a boca de altísimo valor. En definitiva, al integrar esta perspectiva de la inclusión, la industria no solo se alinea con los derechos humanos, sino que se posiciona para captar una porciónsignificativa de un mercado mundial en constante expansión, garantizando ingresos estables y lealtad a largoplazo.
Cuando un servicio se adapta para ser más previsible y tranquilo, el impacto es inmediato: menos ansiedaden el viajero, más disfrute y calidad de la experiencia, familias que vuelven una y otra vez, y aumento de la reputación. En turismo, la inclusión no es un “extra”: es parte fundamental de la experiencia de calidad.
Qué puede hacer el sector desde hoy? Las acciones son simples y reales. El sector debe capacitar al personal en comunicación inclusiva y manejo de crisis de estímulos; ofrecer información anticipada sobre todos los procesos como horarios, colas o check-in; identificar y mitigar estímulos fuertes (revisar luces, bajar volúmenes, usar aromas neutros); crear espacios tranquilos o "zonas de calma" dentro de las instalaciones; y revisar los protocolos desde la perspectiva del bienestar, paso a paso.
Viajar debería ser una experiencia segura, disfrutable y humana para todas las personas. Laneurodivergencia no es una barrera; es una mirada que enriquece, invitándonos a crear un turismo másempático, inclusivo y preparado para el futuro. La inclusión no es un costo: es la inversión más inteligente enlealtad y crecimiento. Y empieza con algo tan simple como escuchar.
La 46ª edición de FITUR (Feria Internacional de Turismo) ha vuelto a confirmar más que una tendencia: una declaración de fuerza y madurez del turismo mundial. Con más de 161 países representados, 10.000 empresas expositoras y previsiones que apuntan a más de 250.000 visitantes entre profesionales y público general, la feria consolidó en IFEMA Madrid su liderazgo como epicentro global del sector.
El turismo internacional cerró 2025 con un balance que supera las expectativas: un incremento del 4 % en las llegadas de visitantes que pernoctan, lo que eleva la cifra global a 1.520 millones de viajeros, casi 60 millones más que el año anterior.
La Naturaleza ayuda a la gestión de las emociones como nuevo escenario del turismo.
Las advertencias emitidas por los gobiernos antes de que sus ciudadanos viajen al extranjero son herramientas clásicas de seguridad y diplomacia.
La Mesa de Turismo celebró ayer la reunión constitutiva del Consejo de Política Europea
El turismo tal como lo conocíamos ha sido transformado por la pandemia, las crisis climáticas y los cambios en el comportamiento de los viajeros. Hoy, cada vez más personas se preguntan: ¿el turismo del futuro será más lento, más local, más humano?
En muchos lugares del mundo, el turismo ya no representa ocio, descanso o lujo. Se ha transformado en algo mucho más esencial: una herramienta para sobrevivir.
Durante años, el Venezuela turístico ha existido más en la imaginación que en los catálogos de viaje. Para muchos, el país es sinónimo de crisis, escasez e incertidumbre.
En 2026, el visado ha dejado de ser un simple trámite administrativo escondido entre páginas de un pasaporte. Hoy representa una decisión política, económica y estratégica.
En 2026, viajar ya no es un simple acto de ocio. Se ha convertido en una decisión cultural, económica e incluso política.
Viajar suele asociarse con la búsqueda de belleza: playas paradisíacas, ciudades emblemáticas, monumentos icónicos.
Viajar suele estar asociado a ser visto: fotos en redes, historias que contar, lugares que marcar en un mapa.
El turismo suele estar asociado al placer, la curiosidad y la admiración. Pero existe un tipo de viaje radicalmente distinto: el turismo de la vergüenza.
Viajar suele ser un acto de descubrimiento, de curiosidad, de placer. Pero existe una forma radicalmente distinta: viajar para ver lo que está condenado a desaparecer.
Casi siempre se viaja para abrir algo. Un horizonte, una curiosidad, una promesa.
Nadie toma fotos del regreso. No hay postales para el aterrizaje, ni historias para la primera mañana de vuelta al trabajo, ni filtros para el silencio que sigue a la pregunta:«¿Y entonces, cómo fue el viaje?»
Llegué al destino a las 14:37. Dejé la maleta, abrí la ventana… y no volví a salir de la habitación.
Crónica humana de los paisajes, la cultura y las vivencias que transforman un viaje.
Tipos de viaje y lo que revelan sobre quienes los viven. No se viaja de la misma manera a los treinta que a los sesenta.
Crónica humana y analítica sobre las decisiones de alojamiento y transporte que redefinen el turismo contemporáneo.
Para muchas personas, viajar está asociado con gastos elevados: vuelos caros, hoteles de lujo, restaurantes exclusivos…
En los últimos años, el turismo de proximidad, también llamado turismo local o regional, ha experimentado un crecimiento notable.
Viajar no solo permite descubrir paisajes y monumentos, sino también conocer comunidades, sumergirse en tradiciones y aprender formas de vida distintas.
Desde su creación en 1972, el programa del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha tenido como misión proteger los sitios culturales y naturales más valiosos del planeta.
Desde siempre, las islas han ejercido un magnetismo particular sobre el ser humano.
Viajar solo es una experiencia que despierta fascinación y, a la vez, cierta inquietud.
En un mundo donde las fotos virales y los itinerarios turísticos masivos dictan la manera en que exploramos...
Al amanecer, cuando la ciudad debería pertenecer a quienes la habitan, ya no hay silencio.
Viajar ya no responde únicamente al deseo de conocer nuevos paisajes o culturas.