La neurodivergencia tiene un impacto importante en el sector del turismo y el sector todavia no ha visto su incidencia.
Como profesional del turismo con más de 16 años de trayectoria y como madre de un hijo con TDAH y otro con Altas Capacidades, sé que, para millones de viajeros neurodivergentes, la experiencia de viaje empieza siendo un desafío mucho antes de subir al avión. Esa frase resume una verdad silenciosa: la industria turística aún no comprende del todo las necesidades de estos viajeros. El estrés sensorial no es una molestia; es una barrera. Mayormente, esta es la razón, por la que optamos renunciar a viajar. Pero, lejos de verlo como una limitación, debemos considerarlo como una gran oportunidad que estamos dejando pasar, tanto en lo social como en lo económico.
La neurodivergencia abarca condiciones como el autismo, TDAH, dislexia, alta sensibilidad, y muchas otrasformas de procesar el mundo. Son personas que viajan, consumen y trabajan, pero que encuentranobstáculos "invisibles" en su experiencia turística. Mi perspectiva como experta me confirma algo: la falta deprevisibilidad es el principal impedimento. En la industria, estas barreras suelen manifestarse como ruido o estímulos excesivos, cambios inesperados en itinerarios o tiempos de espera, iluminación o aromas fuertes, comunicación ambigua o compleja, y falta de capacitación o empatía del personal. No hace falta un gran presupuesto para mejorar esto. Hace falta entender primero y actuar después.
La accesibilidad universal ya no puede verse como un coste social, sino como una inversión estratégica conretorno garantizado. A nivel global, la ONU Turismo estima que el mercado de Turismo Accesible (que engloba a personas con discapacidad, adultos mayores y viajeros con necesidades de previsibilidad) es un mercado de $1.3$ billones de dólares con una tasa de crecimiento anual del $15\%$. Este no es un nicho; esun motor de crecimiento. Este segmento es rentable porque los viajeros con necesidades especiales, como los neurodivergentes, rara vez viajan solos. Suelen ir acompañados por 2 o 3 personas, lo queautomáticamente triplica o cuadriplica la decisión de compra de ese grupo. Si una persona se siente segura, el grupo entero elige y regresa al mismo proveedor. Además, este segmento busca proveedores confiables alargo plazo, lo que se traduce en fidelización extrema y desestacionalización, ya que viajan fuera detemporada alta para evitar aglomeraciones. Finalmente, la seguridad y la previsibilidad generan recomendaciones boca a boca de altísimo valor. En definitiva, al integrar esta perspectiva de la inclusión, la industria no solo se alinea con los derechos humanos, sino que se posiciona para captar una porciónsignificativa de un mercado mundial en constante expansión, garantizando ingresos estables y lealtad a largoplazo.
Cuando un servicio se adapta para ser más previsible y tranquilo, el impacto es inmediato: menos ansiedaden el viajero, más disfrute y calidad de la experiencia, familias que vuelven una y otra vez, y aumento de la reputación. En turismo, la inclusión no es un “extra”: es parte fundamental de la experiencia de calidad.
Qué puede hacer el sector desde hoy? Las acciones son simples y reales. El sector debe capacitar al personal en comunicación inclusiva y manejo de crisis de estímulos; ofrecer información anticipada sobre todos los procesos como horarios, colas o check-in; identificar y mitigar estímulos fuertes (revisar luces, bajar volúmenes, usar aromas neutros); crear espacios tranquilos o "zonas de calma" dentro de las instalaciones; y revisar los protocolos desde la perspectiva del bienestar, paso a paso.
Viajar debería ser una experiencia segura, disfrutable y humana para todas las personas. Laneurodivergencia no es una barrera; es una mirada que enriquece, invitándonos a crear un turismo másempático, inclusivo y preparado para el futuro. La inclusión no es un costo: es la inversión más inteligente enlealtad y crecimiento. Y empieza con algo tan simple como escuchar.




