Cuando pensamos en vacaciones en islas, suelen venir a la mente destinos famosos como Mallorca o Maldivas. Sin embargo, existe un mundo de islas menos conocidas que ofrecen playas vírgenes, cultura local auténtica y experiencias mucho más íntimas, sostenibles y enriquecedoras. Estas islas permiten escapar del turismo masivo y conectar con la naturaleza y la comunidad local de forma profunda.
1. Islas Cíes, Galicia, España
Situadas frente a la costa de Vigo, las Islas Cíes forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas. Sus playas de arena blanca y aguas cristalinas, combinadas con rutas de senderismo que atraviesan bosques y acantilados, las convierten en un refugio para quienes buscan tranquilidad y naturaleza. Además, estas islas ofrecen oportunidades para la observación de aves y fauna marina, haciendo que la visita sea una experiencia educativa y de conexión ambiental.
2. Isla de La Palma, Canarias, España
Conocida como “La Isla Bonita”, La Palma destaca por sus paisajes volcánicos, cielos estrellados reconocidos como Reserva Starlight y sus bosques de laurisilva. La Palma es ideal para quienes buscan turismo activo: senderismo, observación astronómica y aventura en plena naturaleza. Además, su pequeña escala permite una experiencia más personalizada y cercana con la cultura local.
3. Islas Kornati, Croacia
El archipiélago de Kornati, compuesto por 140 islas rocosas, es perfecto para la navegación y el buceo. Sus calas secretas y su mar cristalino ofrecen un turismo respetuoso con el medio ambiente, lejos del bullicio de destinos turísticos como Dubrovnik o Split. Los visitantes pueden explorar la biodiversidad marina y disfrutar de la pesca artesanal tradicional en algunas de sus islas habitadas.
4. Isla de Skye, Escocia
Isla de Skye es un destino de paisajes dramáticos, con acantilados escarpados, cascadas, lagos y castillos antiguos. Es ideal para fotógrafos, amantes de la naturaleza y senderistas. Aunque se está haciendo cada vez más conocida, todavía mantiene la esencia de un destino tranquilo, donde cada ruta ofrece una experiencia de inmersión en la historia y el entorno natural.
5. Islas Gili, Indonesia
Las Islas Gili están formadas por tres islas pequeñas que combinan playas de arena blanca, aguas turquesa y vida marina impresionante. Son perfectas para bucear, practicar snorkel y desconectar del mundo exterior, mucho menos saturadas que Bali. Además, la interacción con la comunidad local y los pequeños alojamientos familiares ofrecen una experiencia auténtica y cercana.
6. Isla de El Hierro, Canarias, España
El Hierro, la más pequeña de las Canarias, es ideal para el ecoturismo. Sus rutas de senderismo, áreas de buceo y paisajes volcánicos permiten un contacto directo con la naturaleza. Además, la isla está comprometida con la sostenibilidad, usando energías renovables y promoviendo actividades turísticas responsables.
7. Islas Lofoten, Noruega
Islas Lofoten destacan por sus fiordos, montañas y pueblos pesqueros pintorescos. Son ideales para quienes buscan aventura, paisajes impresionantes y la oportunidad de practicar actividades como kayak, pesca o senderismo en un entorno casi virgen. Además, las luces del norte en invierno convierten a estas islas en un destino mágico y memorable.
Por qué elegir islas menos conocidas
Elegir islas menos masificadas tiene ventajas únicas:
-Menos turismo masivo, lo que permite una experiencia más tranquila y auténtica
-Conexión cercana con la cultura y las comunidades locales
-Naturaleza y paisajes preservados, ideales para ecoturismo
-Oportunidades de turismo sostenible y responsable
Explorar estas islas permite descubrir rincones auténticos, disfrutar del silencio y crear recuerdos únicos lejos de las rutas turísticas tradicionales.




