La tendencia es cambiar las rosas por recuerdos inolvidables. El dia de los enamorados va cambiando con las nuevas generaciones
Si Cupido levantara la cabeza este 14 de febrero, probablemente cambiaría el arco por un código QR. El amor ya no se mide en quilates ni en ramos de 12 rosas rojas: se mide en experiencias compartidas, en fotos que revientan Instagram y en recuerdos que sobreviven al algoritmo.
Un nuevo estudio del sector del regalo experiencial y del ecommerce romántico en España revela un giro contundente: el 82% de las parejas celebrará San Valentín con algún detalle, pero lo verdaderamente disruptivo no es el porcentaje, sino qué están regalando y por qué.
La conclusión es clara: hemos entrado en la era del “Love as a Service”.
El amor se vive, no se envuelve
El gasto medio por pareja rondará este año los 165 euros, una cifra ligeramente superior a la del año anterior, impulsada por la inflación emocional —sí, existe— y por la presión social de hacer algo “instagrameable”.
Pero aquí está la clave: más del 48% del presupuesto se destinará a ocio y experiencias, frente al retroceso de los regalos tradicionales como flores, bombones o perfumes.
¿Por qué?
Porque la experiencia activa los mismos circuitos cerebrales que los grandes hitos vitales. Estudios de psicología del consumo (Universidad de Cornell) llevan años confirmando que invertir en experiencias genera mayor felicidad sostenida que comprar objetos. Y las marcas lo saben.
Este San Valentín no va de regalar cosas. Va de regalar historias.
El móvil es el nuevo Cupido
El 49% de las compras se realizará exclusivamente online y, de ellas, la mayoría desde el smartphone. La tienda física queda relegada a un papel testimonial (apenas un 9% comprará solo offline), mientras que el modelo híbrido resiste gracias a quienes necesitan “ver y tocar” antes de pagar.
Lo interesante no es el canal, sino el comportamiento:
- El 50% planifica con lista previa y compara precios.
- El 18% compra por impulso.
- Solo el 13% reconoce dejarse influir directamente por redes sociales o influencers (aunque los datos de tráfico dicen otra cosa).
El consumidor romántico de 2026 es más racional… pero quiere sorprender.
Alerta: el 37% no acierta con el regalo
Cupido falla. Y mucho.
Cuatro de cada diez personas admiten que el regalo recibido no les entusiasma.
Resultado: casi la mitad de esos regalos termina devolviéndose o cambiándose.
En un contexto donde el tiempo es el nuevo lujo, regalar algo que no conecta emocionalmente se percibe como falta de atención. Y ahí es donde las experiencias ganan terreno: son compartidas, memorables y difíciles de “equivocar”.
¿Qué quieren realmente ellos y ellas?
Los datos desmontan tópicos y confirman tendencias:
Lo más deseado por ellos:
- 30%: experiencias de relax (spa, masaje, balneario).
- 25%: escapadas románticas.
- 18%: experiencias gastronómicas.
- 12%: aventura (rafting, puenting, motos de nieve).
- 9%: experiencias de conducción deportiva.
Lo más deseado por ellas:
- 42%: spa y bienestar.
- 29%: escapadas especiales (hotel burbuja, cabañas).
- 16%: experiencias gastronómicas.
- 6%: vuelos o experiencias aéreas.
- 4%: aventura.
La sorpresa: el bienestar lidera en ambos casos. La generación del burnout quiere descansar más que correr riesgos.
Tendencias que están redefiniendo San Valentín
1• Microescapadas rurales
La explosión del turismo slow y sostenible impulsa reservas en hoteles burbuja, casas árbol y alojamientos boutique en entornos naturales.
2• Experiencias gastronómicas premium
Cenas sensoriales, showcookings privados y menús degustación con storytelling culinario. El amor también entra por el paladar… pero con estrella Michelin.
3• Bienestar en pareja
Spas privados, rituales de masaje para dos y retiros express de mindfulness romántico.
4•Aventuras compartidas
Desde volar en globo hasta conducir un superdeportivo. El amor también libera adrenalina.
5•Regalos personalizados digitales
Vídeos con IA, álbumes interactivos y experiencias gamificadas que combinan tecnología y emoción.
Del objeto al recuerdo: el nuevo lujo emocional
- El consumidor de 2026 no quiere acumular. Quiere sentir. En plena economía de la atención, regalar una experiencia es una forma de decir: “te dedico tiempo”.
- Y el tiempo es el bien más escaso.
- Las flores se marchitan.
- El perfume se evapora.
- Pero una escapada bajo las estrellas se convierte en contenido, memoria y conversación.
El dato que lo cambia todo
Casi el 60% reconoce que, aunque fija un presupuesto, termina gastando más. ¿La razón? La presión emocional de no quedarse corto. En la era del escaparate digital, el amor también compite.
San Valentín ya no es solo una fecha comercial. Es un escaparate social.
Convertir las emociones en vivencias inolvidables
El amor no es un producto, pero sí es una experiencia. Cupido ha cambia de táctica Y las marcas que sepan convertir emociones en vivencias memorables serán las grandes ganadoras de esta campaña.
Este 14 de febrero no se trata de cuánto gastas. Se trata de qué historia contarás el día 15.
Porque en 2026, amar es compartir. Y compartir empieza por vivir algo juntos.




