Los viajes han sido una actividad constante en todas las etapas de la historia. Al principio fuimos nómadas recorriendo continuamente la tierra en busca de alimento y cobijo.

La curiosidad es una cualidad innata en el ser humano que unida a su naturaleza sociable y comunicativa, impulsó desde el origen de los tiempos y sin tener consciencia del alcance y significado de dicha conducta, a las personas a moverse de un lugar a otro, en definitiva a viajar. Sin esta inquietud no hubiera sido posible el dominio de los recursos de la tierra, y por extensión del progreso y bienestar.
El descubrimiento de la agricultura y la ganadería convirtió al hombre en sedentario, propiciando los asentamientos estables de población, origen de las ciudades, sin embargo, el tránsito de personas continuó como algo natural.

En Grecia era frecuente que, las gentes se desplazasen por varios motivos, una fiesta o una competición como las olimpiadas, existiendo bibliografía en la que se describe largos viajes, como ejemplo citamos La Odisea

Los romanos, en el apogeo del imperio sobre todo, disfrutaron de una vida sofisticada, siendo frecuente que los habitantes de las grandes ciudades pasaran temporadas en el campo o a orillas del mar. Descanso, entretenimiento y el placer de disfrutar un clima más benigno y agradable seguramente fueron los motivos de esta costumbre. También visitaban templos y santuarios, lo que hoy denominamos turismo religioso. La afición a los baños termales, las famosas termas romanas, lugares de salud, bienestar, y de encuentro social fueron el objeto de viajes, convirtiéndose las ciudades donde se ubicaban en centros de recepción de visitantes.

El Cristianismo generalizó las peregrinaciones a Tierra Santa, y Santiago de Compostela, dando lugar al Camino de Santiago, vía de penetración cultural a lo largo de toda Europa que dejó una huella indeleble que perdura en nuestros días. También los santuarios, ermitas y lugares de significación religiosa eran visitados con frecuencia.

El comercio, el antecedente del  turismo
El comercio y la necesidad de intercambio de productos dio origen a diferentes rutas que recorrían los mercaderes con sus caravanas, y después buhoneros, arrieros, vendedores ambulantes, sin olvidarnos de los ganaderos con la trashumancia que tanta riqueza generó en España en los tiempos del Honrado Concejo de La Mesta. Las ferias y mercados son una costumbre que ha llegado a nuestros días, constituyendo un acontecimiento y motivo de reunión y encuentro.

Las expediciones marítimas para la exploración de territorios desconocidos existieron desde que fue posible la navegación, intensificándose a partir del Descubrimiento de América en 1492, por la necesidad de conocer, explorar y poblar el inmenso nuevo continente, surgiendo correlativamente las de carácter científico de estudio del entorno natural, especies animales y vegetales.

En el siglo XVI hasta el XIX comienza lo que podemos denominar el embrión del turismo moderno, con la creación de incipientes puntos de descanso como Bath en Inglaterra, aprovechando la existencia de unas termas romanas que, despertaron el interés por la propiedades curativas de las aguas, retomando la moda de las estancias en estos lugares por salud, bienestar, descanso o entretenimiento, nace así el turismo termal.
De aquellas épocas ha llegado a nuestros días numerosa bibliografía, las primeras guías podemos decir, en las que experimentados viajeros relatan recomendaciones, describiendo minuciosamente las ciudades visitadas, las distancias recorridas, las formas de desplazamiento y todos los detalles a tener en cuenta para una estancia agradable.

A mediados del siglo XVIII, la difusión de los efectos saludables del agua de mar, dio paso a la moda o costumbre de viajar a las zonas marítimas, en busca de bienestar pero sin perder la oportunidad del placer y la diversión.

El transporte , el facilitador del turismo
En el siglo XIX la aparición de medios de transporte como el ferrocarril, y la mejora del marítimo, fue esencial para el aumento progresivo de viajeros, generando ingresos y negocio, circunstancia que determinó sin duda que, Thomas Cook en 1841 creara una especie de agencia ideando el viaje o excursión organizada, estableciendo las bases del turismo de masas.

Hasta la Primera Guerra Mundial, 1914 a 1918, el incremento de la actividad turística es evidente, Biarritz, San Sebastián, la Costa Azul y la Riviera Francesa, se convierten en el lugar de vacaciones de la Realeza y la Aristocracia, apareciendo el turismo de nieve en Suiza y los Alpes franceses.

En el periodo de entreguerras, 1919 a 1939, la aparición del automóvil con la incorporación de los autobuses, y la aviación civil con los primeros vuelos regulares, impulsan el desarrollo de la actividad turística a un buen ritmo.
Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial podemos decir que el turismo era una actividad consolidada que, después del conflicto bélico, experimentará una expansión sin precedentes que, desde su inicio hacia 1950, no ha dejado de incrementarse hasta nuestros días
El desarrollo de las comunicaciones y los medios de transporte, unido a la mejora del nivel de vida, determinan la concepción del turismo no solo como una actividad económica que genera grandes beneficios, sino como un derecho, un instrumento de desarrollo de la personalidad, una cuestión inherente a la Dignidad de las personas.

Un  Congreso de  Seguridad  y Turismo

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En esta tesitura y con la lección bien aprendida del pasado, surge la necesidad imperiosa de que, la seguridad en todos sus ámbitos sea un requisito esencial en el ejercicio de la actividad turística, implementando las medidas pertinentes de carácter social, económico, y político.
No solo se trata de seguridad pública, también médica, informativa, preventiva de riesgos, en los servicios, organización de eventos, y jurídica, al objeto de garantizar la tranquilidad en el destino, la vida, la salud, y la Dignidad de las personas.
Con este objetivo autoridades y profesionales de todos los ámbitos se reúnen en el Congreso de Seguridad y Turismo COSETUR, el 2 de diciembre en El Campello. El evento organizado por Rayco Pérez, es un foro de análisis, valoración y formulación de propuestas.
El evento está abierto a la participación y aportaciones de todos los agentes del mundo del turismo, autoridades, responsables de proyectos, y público en general interesado por esta actividad una de las más importantes para la economía mundial.
*Doctora en Derecho, Abogada