En un artículo anterior nos hemos referido a las particularidades del Marketing Turístico en cuanto al Producto Turístico. En este artículo nos ocupamos de la Demanda Turística.

Esta tiene  también  ciertas características, en virtud de la influencia que ejercen en ella ciertos factores los cuales pueden ser favorables o desfavorables en la Gestión de Marketing. Factores que pueden presentarse tanto en los mercados emisores, como en las zonas receptoras de turismo. El conocimiento de dichos factores permite tomar decisiones adecuadas, en función de la situación imperante en los mercados en los cuales se debe actuar para el desarrollo de la demanda para los destinos. A continuación algunos comentarios que estimamos pertinentes al respecto.
La extremada rigidez que caracteriza a la Oferta turística, que no permite ser transferida de lugar, o mantenerla en stock, impide amoldarse o adaptarse a las variaciones que pueda presentar la Demanda, la cual se caracteriza por ser extremadamente versátil. En efecto, esta última tiene la peculiaridad de ser muy inestable como consecuencia de la influencia que sobre ella ejercen una serie de factores no controlables que pueden presentarse tanto en los mercados emisores, como en las zonas receptoras de turismo. Factores estos a los cuales nos referimos a continuación.

FACTORES NO CONTROLABLES EN LOS MERCADOS EMISORES
La Demanda turística es extremadamente sensible al precio, razón por la cual cualquier cambio que se produzca en la situación económica en los mercados emisores, o variaciones en los precios de los programas turísticos que se ofrecen en los mismos, como consecuencia de la situación competitiva, pueden influir fuertemente en las decisiones de viajes de los turistas, y pueden darse en las siguientes situaciones, a saber:
a) Cambios en la situación económica de los mercados. Los cambios estructurales o coyunturales en los mercados tienen importantes repercusiones en la demanda turística pues dichos cambios pueden influir en el poder adquisitivo de la población y dar origen a rápidas transformaciones en los mercados de viajes, los cuales pueden provocar una expansión favorable de los mismos, o una retracción si son desfavorables, o en caso de,

b) Variaciones de precios en los programas turísticos. Caso que, debido a la alta elasticidad al precio que caracteriza a la demanda turística, las variaciones significativas en el costo de los programas turísticos que se venden en los mercados pueden ejercer una gran influencia en la selección del destino turístico por parte de los turistas, especialmente en aquellos destinos cuya oferta es poco diferenciada y por consiguiente, fácilmente sustituible, como es el caso concreto de los destinos de Sol y Playa.

 FACTORES NO CONTROLABLES EN LAS ZONAS RECEPTORAS
En este caso los factores no controlables más frecuentes que afectan la demanda turística en los Destinos y zonas receptoras, pueden estar relacionados con condiciones climatológicas, o acontecimientos políticos, y los efectos más frecuentes pueden ser:
a) Condiciones climatológicas en las zonas receptoras. En lo que concierne a las condiciones climatológicas del lugar de destino, debe decirse que estas son normalmente la principal causa de las variaciones u oscilación es que se producen en la demanda turística, y las que por consiguiente crean los problemas de la “estacionalidad” que caracteriza a la actividad turística.

Condiciones que si bien es cierto que afecta a otras actividades, no presenta la gravedad que puede llegar a tener en turismo, en virtud de la rigidez que caracteriza a la oferta. Normalmente existe una relación muy estrecha entre el flujo de visitantes por motivos turísticos, y las características de la estacionalidad en los destinos turísticos.

b) Acontecimientos políticos. En el país de destino, o en la región donde este se localiza, pueden crear situaciones de inseguridad por actos de terrorismo o condiciones de beligerancia interna. Tanto en Latinoamérica, como en Europa existen ejemplos de la caída del turismo por estos motivos, en virtud de la gran sensibilidad que tienen los turistas a los problemas que eventualmente puedan poner en peligro su seguridad personal en el país o el destino turístico visitado.

c) Discrepancias ideológicas. Si las discrepancias ideológicas, o la posición asumida por el país de destino, no es compartida por el país de origen de los turistas, e incluso por los canales de distribución a través de los cuales este comercializa su oferta turística, es otro de los aspectos que puede afectar negativamente el desarrollo del turismo del destino.

d) Otros factores no controlables. Finalmente diremos que todos conocen los devastadores efectos económicos que ocasionó la Pandemia en el turismo. Saben perfectamente que millones de personas han quedado sin empleo, y que los países en desarrollo pueden enfrentar la pobreza por la falta de alimentos y suministros médicos, por lo que el turismo por ser una práctica voluntaria, puede quedar relegado ante necesidades más urgentes de la población.

 Como es lógico suponer, los aspectos señalados le confieren a la demanda turística un carácter versátil y de gran inestabilidad, y ello provoca una acumulación de riesgos en
el proceso de Promoción y Venta de la oferta turística, los cuales hacen que las decisiones de Marketing Turístico estén expuesta a un mayor grado de incertidumbre, en comparación con la que pueden presentarse en otras ramas de los negocios.

COMENTARIOS FINALES
Para finalizar estos comentarios diremos que si a una demanda versátil e inestable, como lo es la demanda turística, se le presenta una oferta que se caracteriza por una extremada rigidez, imposible de ser transferida en el tiempo o de mantenerse en stock, y que no puede por tanto amoldarse a posibles variaciones que puedan presentare durante su gestión, el resultado inmediato es que la oferta de los servicios turísticos de destino no puede ser aprovechada en su totalidad.

Lógicamente este hecho origina un incremento en los costos operacionales de las empresas prestadoras de servicios turísticos, lo cual repercute a su vez, en los precios de venta al público de los mismos, y hace que menos personas puedan acceder a la práctica del turismo. Incluso en situaciones no controlables como es el caso de la Pandemia, que al disminuir la capacidad económica de las personas, aumenta la desigualdad social, y el turismo quede relegado para una gran parte de la población.

Obviamente esta realidad pone de manifiesto, una vez más, que las actividades de Marketing en un Organismo de Turismo no pueden quedar de manos de personas que carezcan de conocimientos y experiencia en este campo, para poder mantener la actividad turística en condiciones desfavorables.