Washington Desde que Donald Trump regresó a la presidencia, la atmósfera en aeropuertos como JFK en Nueva York o LAX en Los Ángeles ha cambiado.
Las filas parecen más largas, los controles más estrictos, y muchos viajeros muestran incertidumbre. No es solo una sensación: los números confirman que el turismo internacional hacia Estados Unidos ha disminuido de manera notable.
Cifras que reflejan la realidad
En 2024, el país había recibido alrededor de 72,4 millones de visitantes internacionales, mostrando una recuperación sólida después de los años de pandemia. Sin embargo, en 2025, la cifra cayó a 67,9 millones, lo que representa un descenso de más del 6% en solo un año. Esta caída se ha notado especialmente entre turistas europeos y canadienses, que tradicionalmente constituían los grupos más numerosos.
Parte de esta disminución se atribuye a políticas migratorias más estrictas y trámites de visa más complejos. Para algunos visitantes, obtener un visado ahora puede costar hasta 442 dólares, convirtiéndose en un obstáculo significativo para quienes planean viajar por placer.
Historias desde el terreno
En Miami, un dueño de tienda cerca de South Beach comenta: «Desde que comenzaron las nuevas reglas, vemos menos turistas europeos. Los hoteles ya no están completos como antes y algunos restaurantes han tenido que reducir su servicio».En San Francisco, un guía turístico relata que sus grupos internacionales se han reducido entre 15 y 20% respecto al año anterior, debido a la incertidumbre frente a los controles fronterizos y la percepción de un país menos acogedor.
Impacto económico tangible
La disminución de visitantes no es solo un problema de percepción: tiene consecuencias económicas directas. Se estima que las pérdidas para la economía podrían superar los 29 mil millones de dólares en 2025, afectando sobre todo a hoteles, restaurantes y transporte turístico, sectores que emplean a millones de estadounidenses. Ciudades como Las Vegas y Orlando ya reportan ingresos menores a los esperados, reflejando la caída en la ocupación hotelera y en la actividad turística.
El dilema de la imagen internacional
Estados Unidos sigue siendo un destino icónico Nueva York, los parques nacionales, California pero la imagen percibida internacionalmente ha cambiado. Encuestas en Europa y Asia muestran que casi la mitad de los turistas potenciales dudan ahora en viajar al país, citando la política migratoria y la sensación de menor apertura como factores de desconfianza.
Mirando hacia el futuro
Con la Copa del Mundo de 2026 a la vuelta de la esquina, coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México, hay esperanza de que los grandes eventos atraigan nuevamente a millones de visitantes. Sin embargo, para el sector turístico la pregunta sigue siendo: ¿serán suficientes estos eventos para recuperar la confianza internacional y el flujo de turistas, o dejarán las políticas migratorias una marca duradera en la percepción del país?
El mensaje para la industria es claro: el turismo no solo depende de paisajes y atracciones, sino también de la sensación de bienvenida y seguridad que transmite un país. En los próximos meses, la capacidad de Estados Unidos para equilibrar seguridad, política migratoria y atractivo internacional será decisiva para su futuro como destino turístico global.




